Blog, Dieta antiinflamatoria, Recetas

Lentejas y Legumbres germinadas…La mejor forma de comerlas en la Dieta Antiinflamatoria

Germinar, germinar, sembrar y dar vida a la vida…En este artículo te contaré sus beneficios y por supuesto aprenderás a germinar conmigo lentejas de forma fácil, casera, rápida y sin necesitar nada que no esté en tu cocina.

Si me sigues desde hace tiempo sabrás que soy muy fan y amante de la germinación de las legumbres, específicamente de las lentejas. Y sí, créeme que la primera vez que leí sobre ésto dije uff ufff uff que complicado suena, ¿Germinar lentejas? ¿Por qué? pero es que no sólo sus beneficios son maravillosos sino que además son mucho más fáciles de lo que piensas y de lo que tu mente cree. Créeme, me considero que tengo poca paciencia y si yo he podido con ésto, tu también jajaja

Lo primero que quiero contarte es el porqué me gusta tanto germinar, porque no no es casualidad.

Primero, soy muy amante de las legumbres y platos calientes, y por mucho tiempo me tuve que cortar de comerlas porque no me caían bien (mi intestino irritable y disbiosis se resistían), entonces como buen curiosa empecé a buscar alternativas.

Las legumbres y semillas germinadas son más nutritivas, más fáciles de digerir, inclusive en intestinos permeables y difíciles.

1. La germinación genera una serie de cambios en la composición del grano en donde la fracción de almidón del mismo empieza a ser predigerida.

2. Al disminuir parte del almidón del grano, otros nutrientes como proteínas, vitaminas y minerales aumentan.

3. Además, algunos estudios sugieren que la germinación aumenta la biodisponibilidad de minerales como el hierro, magnesio y zinc en este tipo de alimentos, es decir que nuestro intestino absorbe de forma más eficiente éstos nutrientes. Recuerda que no sólo se trata de comer alimentos nutritivos sino de absorberlos, y para eso tenemos que cuidar nuestros intestinos y aportar alimentos cuya biodisponiblidad de nutrientes sea alta. Los germinados son uno de ellos, y su aporte nutritivo aumenta en comparación a la legumbre no germinada.

Ésto se debe sobre todo a una reducción sustancial del ácido fítico, un potente inhibidor de la absorción de minerales de la mayoría de los granos y semillas.

4. Por último, la germinación mejora la digestibilidad de los granos, semillas y aun mejor, de las legumbres; los cuales por su contenido de azúcares y almidones suelen ser poco tolerados o indigestos en la mayor parte de la población, generando gases. Más aún en personas con patologías #autoinmunes, #intestinoirritable y/o #gastritis. En estos casos el consumo de legumbre germinada podría ser una opción, aunque hay casos en que se necesitan como siempre más cuidados.

Hacerlos en casa es muy muy fácil y no necesitas nada especial. Te diré como germino yo las lentejas (que para mis son las más fáciles) de forma rápida y casera:

¿ Cómo hacer tus propias LENTEJAS GERMINADAS caseras ?

El primer paso previo antes de la germinación debe ser el remojo, para ello deja tus lentejas remojando en agua por al menos 8 horas. Muy importante, suelo usar lentejas castellanas, las normalitas de toda la vida.

1. Luego de remojadas, escurre bien y lava con agua limpia, vuelve a escurrir. Coloca las lentejas húmedas en un recipiente para la germinación. Yo utilizo una bandeja/fuente mediana o un plato hondo como de servir sopas, sin complicaciones, sencillo y de seguro no falta en tu casa. Colócale algo para taparlas, puede ser otro plato o un paño de cocina y guarda en un lugar donde reciba algo de luz pero no directa.

2. Al día siguiente, ya empezarás a ver pequeños brotecitos . Día a día asegúrate de ir «regando» tus lentejas. Esparce un poco de agua por encima (puedes hacerlo con las manos ligeramente o con un difusor) y mezcla cuidadosamente para que todas se humedezcan; pero no en exceso. Las lentejas sólo germinarán si tienen humedad permanente, pero un exceso de líquido puede dañarlas. Por eso, debes revisar continuamente la parte de abajo del recipiente, porque suele ocurrir que el agua se acumula debajo, por eso es importante remover bien y sólo agregar agua si hace falta.

3. En el día 2 o 3 ya verás como van creciendo. Ya en este punto puedes consumirlas, pero preferiblemente cocidas. Si las quieres usar crudas en ensaladas espera hasta el día 4 o más preferiblemente.

Puedes mirar esta serie de videos en mis historias destacadas donde te explico de forma sencilla cómo lo hago.

¿Cómo consumirlas?

Si has llegado hasta el día 3 de germinación puedes consumirlas ligeramente salteadas o cocidas porque no requieren cocción excesiva. Si las quieres para hacer alguna sopa o potaje, te recomiendo germinarlas por sólo 2 días para conservar parte del almidón y la textura ideal de las sopas. Si las quieres para tomar en crudo en tus ensaladas y platos déjalas germinar hasta el día 4 o 5….. PURA VIDA!

Ahh puedes congelarlas crudas y usarlas otro día también (lo he hecho en primera persona)…

Pregunta común ¿ Se puede hacer con otra legumbre, garbanzos, frijoles, alubias ? Si, pero la lenteja germina mejor y de todas las legumbres es la más tolerada a nivel digestivo e inmunológico. Con los garbanzos mi experiencia personal es que puedes germinarlos por máximo 2 o 3 días.

Otras sugerencias para mejorar la digestión de legumbres:

– Si vas a hacerlas cocidas, en sopas o potajes germínalas por 1-2 días, no más tiempo pues cambiará mucho la textura y sabor de la preparación.

– Si no vas a germinar (por falta de tiempo) al menos remoja por 8-12 horas tus legumbres y cambia el agua.

– Cocínalas siempre agregando especias digestivas (comino, curry, jengibre, semillas de hinojo).

– No mezcles las legumbres con proteína animal, sobre todo con alto contenido graso como chorizo, morcilla, salchichas, etc. La mejor forma de tomar las legumbres y digerirlas bien es mezclarlas con muchas verduritas, sobre todo de hoja verde (espinacas, acelgas, achicoria, etc).

– Las legumbres envasadas y congeladas, así como el hummus comercial pueden ser una opción para sacarte de apuros pero no suelen cumplir ningún tipo de estos procesos por lo que resultan difíciles de digerir.

Espero que te haya gustado este resumen de germinación y que te enamores como yo de la ciencia de los germinados que va más allá de sus beneficios nutricionales; es ver como día a día esa semilla va creciendo y apreciar el gran poder que tiene la naturaleza de transformarse.

No olvides etiquetarme o enviarme la foto de tus germinaditos…

Con amor,

Gaby

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *