• Gaby

Vitamina D3 ¿Suplementarla sola o con K2?

Ya está súper archiconocido el papel de la vitamina D sobre la inmunidad y la inflamación del organismo. La vitamina D no sólo es la vitamina de los huesos, sino que también es esencial para un buen control de la inflamación, para mantener un buen sistema inmune o de defensa y también tiene un importante rol a nivel hormonal.


Con la pandemia del COVID-19 han surgido miles de publicaciones y artículos hablándote sobre la importancia de la vitamina D, sobre si podría tener o no un efecto positivo en los enfermos y cómo no, también seguro me habrás escuchado también hablando a mí sobre ella y su importancia de aportarla no sólo a través de la dieta si no también suplementada.


Y es que, se calcula que casi el 80% de la población tiene o está en riesgo de tener déficit de Vitamina D y que esto podrías ser un factor contribuyente a la inflamación crónica, las múltiples alergias e intolerancias y la incidencia de enfermedades autoinmunes que pareciera ser cada vez mayor.

Si tomas o has pensado tomar vitamina D3, te habrás encontrado algunos suplementos donde esta viene sola y otras combinada con vitamina K2. Asi que siguiendo con la onda de la vitamina D hoy te cuento si es o no necesario combinarla con K2 y en qué casos hacerlo. 



Además de tener una función inmunitaria e inmunomoduladora, la vitamina D es una vitamina liposoluble que junto a la vitamina K sirve como vehículo para la absorción del calcio por parte del organismo y para una buena salud osteoarticular.


En cambio la vitamina K, además de cumplir funciones de coagulación necesarias para el organismo ayuda a que el organismo metabolice el calcio, haciendo que este nutriente se dirija a los huesos y dientes (donde se necesita) y no se deposite en otras estructuras del organismo. Es decir, la vitamina D sería el vehículo transportador y la vitamina K actuaría como señalizadora indicándole al calcio donde debe depositarse.


Se ha visto que un aporte alto de vitamina D en presencia de déficit de vitamina K podría aumentar el depósito de calcio en otras estructuras celulares, órganos y el tejido vascular donde podría provocar problemas.


El problema de la vitamina K es que no abunda en la dieta habitual. La K1 (menos efectiva) se encuentra principalmente en algas, hojas verdes (espinacas, acelgas) levaduras y algunas setas y la K2 en productos animales y lácteos fermentados.


 Sin embargo, otra buena parte es fabricada por tu microbiota. ¡Sí!, también tus bichitos intestinales producen vitamina K, pero si hay problemas digestivos o disbiosis (desequilibrio de la microbiota) lo más probable es que no estés produciendo ni absorbiendo suficiente vitamina K.


Otro punto importante es que, parece ser que niveles correctos de vitamina D en sangre (que muy pocos los tenemos, recuerden que hay déficit en 80% de la población aproximadamente) en el organismo potencian la producción de vitamina K. Por lo que, tener niveles de vitamina D en condiciones y tener nuestros requerimientos cubiertos independientemente del aporte de Vitamina K ya es un paso adelante...

Sin embargo, ciertos estudios describen que el uso de vitamina D3 combinada con K2 en algunos casos podría ser más efectiva que la toma única de vitamina D de forma independiente.


¿Entonces qué hacemos? ¿Tomamos D3 o con D3 + K2?


Como siempre, DEPENDE.


Aquí van mis precauciones y conclusiones:

- En sujetos con tratamientos anticoagulantes (warfarina, acenocumaron (Sintrom), aspirina) no sería recomendable la suplementación con vitamina K2 o al menos aún no es segura. También, individuos con desórdenes de la coagulación, riesgo a enfermedad tromboembólica, enfermedad cardiovascular o con historial de enfermedad cerebrovascular o personas mayores con riesgo sería mejor evitar la toma de vitamina K2. 


- La proporción que se sugiere en suplementación combinada es de 100 mcg de K2 por cada 5000UI de vitamina D3. Si consumes altas dosis de vitamina D3 (más de 10000 UI) sería conveniente hablarlo con tu médico ya que el aporte de vitamina K en este caso podría ser excesivo. 

- Precaución especial debemos tener si el paciente recibe vitamina D + calcio sin vitamina K. Esto sí podría llevar a calcificación de tejidos, debido a que el aporte de calcio con vitamina D en el contexto de una deficiencia de vitamina K podría no ser adecuado. Más aún, si se trata de personas que usen anticoagulantes u otros individuos en riesgo de malabsorción de vitamina K. Por eso, en general no apoyo la suplementación con calcio al menos en población general.

- Si tomas entre 1000-4000 UI al día de vitamina D, cuidas tu alimentación, consumes productos fermentados ricos en vitamina K y tienes una microbiota en condiciones no te preocupes, no es imprescindible que te suplementes con vitamina K.

- Si tienes un sistema inmunológico débil, déficit crónico de vitamina D y/o disbiosis intestinal ‍como la mayoría de mis pacientes sugiero la toma de vitamina D hasta rellenar depósitos o mejorar los niveles en analíticas y luego combinar con K2 como mantenimiento (teniendo en cuenta las precauciones anteriores).


- Recuerden que tanto la vitamina D3 como la K2 son liposolubles, es decir solubles en grasas por lo que tu organismo no puede eliminar el exceso por la orina tal y como hace con el resto de vitaminas (por eso ves la orina amarilla cuando tomas vitaminas del grupo B que si son hidrosolubles). Esto implica que el exceso se acumula y eso tampoco es bueno. Por eso, siempre recomiendo monitorear los niveles de vitamina D al menos 1 vez al año para asegurarnos de que no nos estamos pasando de la ingesta. 


- En todo caso es importante que la toma de vitamina D sola o combinada con K2 por ser vitaminas liposolubles se haga por la mañana o mediodía acompañada de comidas ricas en grasas para mejorar y potenciar absorción.


- NO me cansaré de repetirte la importancia de una exposición controlada al sol ( al menos 30 minutos al día en las horas de la mañana preferiblemente) y la ingesta de alimentos ricos en vitamina D y K2: verduras de hoja verde, productos fermentados, pescados grasos y salvajes, huevos ecológicos o de calidad, vísceras, algas y setas. Esto, dentro del contexto de una alimentación antiinflamatoria y con lógica evolutiva que mejore y contribuya a una buena salud de tu microbiota y sistema inmunológico.



Y recuerda, toda suplementación siempre debe ser monitoreada, pautada con lógica y sentido. Por eso, dosis y combinaciones dependerán del caso y teniendo en cuenta las individualidades de cada cual.


Este artículo es meramente informativo y no pretende incitarte a la suplementación sin supervisión ni control médico. Ante la duda, mejor déjate guiar.


Espero que te sea de gran ayuda. Con amor,


Gaby


Fuente: van Ballegooijen, A. J., Pilz, S., Tomaschitz, A., Grübler, M. R., & Verheyen, N. (2017). The Synergistic Interplay between Vitamins D and K for Bone and Cardiovascular Health: A Narrative Review.International journal of endocrinology,2017, 7454376. https://doi.org/10.1155/2017/7454376

©2019 por Nutrigaby. Nutricionista Gabriela Pocovi. Creada con Wix.com